La reestructuración empresarial derivada de una complicada situación societaria obliga a la alta dirección a la toma de decisiones sobre el cambio interno y externo de la compañía, generalmente debido a dificultades financieras y al deficiente flujo de caja.

Análisis del tipo de dificultades que afecta a la compañía, según su tipología, de gestión, económica o de ciclo económico, derivada del entorno competitivo o del producto, cuyos síntomas principales se reflejan en una pérdida de su posición competitiva o del deterioro de la situación financiera.

Análisis de las causas fundamentales de la difícil situación, las cuales pueden ser externas a la entidad (económicas, competencia, sociológicas, gubernamentales o tecnológicas) o endógenas (escasa “profundidad” del equipo gestor, problemas con la sucesión del equipo directivo, excesiva burocracia en la gestión, equipo gestor desequilibrado o área financiera “débil”).

En el proceso de reestructuración hay que identificar los factores claves del éxito para una buena toma de decisiones, entre los que podemos destacar: viabilidad del negocio a largo plazo, equipo gestor nuevo y con plenos poderes, posibilidades de obtener una financiación puente para llevar a cabo la reestructuración, motivación y actitud positiva de todos las personas integradas en el proyecto, teniendo en cuenta la necesidad del “back to basics” para contar con una base sólida para la futura consolidación.

Las etapas del proceso de reestructuración consistirán habitualmente en las siguientes fases:

  1. Cambio del equipo gestor que cuente con el apoyo decisivo del Consejo de Administración.
  2. Fase de Evaluación, en la que se realiza un análisis de viabilidad del negocio y la preparación de un plan de acción a corto plazo.
  3. Fase de Emergencia, en donde se realiza una concentración del negocio, para centrarse en aquellas unidades que gozan de buenos márgenes y en las que se puede competir de manera efectiva en el mercado.
  4. Fase de Estabilización, en la que se logre un retorno aceptable sobre el capital invertido, teniendo en cuenta que es el momento de analizar si existe viabilidad a largo plazo o es más conveniente desinvertir.
  5. Fase de Vuelta al Crecimiento, momento de potenciar el crecimiento de las ventas y el desarrollo del negocio a largo plazo.